domingo, 20 de agosto de 2023

PARASHA DESDE LA 50 HASTA LA 54

 HAFTARA 51-52-53-54

Haftara: Yeshayahu 54:1-10

¿La pena de muerte es válida hoy en día?

 En Devarim 24:7 está escrito: “Cuando fuere hallado alguno que hubiere hurtado a uno de sus hermanos los hijos de Yisrael, y le hubiere esclavizado, o le hubiere vendido, morirá el tal ladrón, y quitarás el mal de en medio de ti.” Es interesante que para la palabra “hurtado” en este pasaje, el vocablo hebreo es gonev (bnEGO), que tiene el mismo sentido de las palabras “no hurtarás”[1] que se pronuncian en hebreo lo tignov (bnœgÒTi alo), con lo cual se está reafirmando que el mandamiento escrito en las lujot debería ser traducido como “no secuestrarás”, que es la idea que queremos estudiar en este momento y lo que quiere transmitir el pasaje.

 Y para una falta tan grande, se impone la pena de muerte. Para el “ladrón” de este pasaje el vocablo es ganav (bN:G'), que en consecuencia está totalmente ligado a la acción de secuestrar[2], por lo que la forma de expresar lo que es un ganav es “quien secuestra a otra persona”, condición que debe ser retribuida con la pena de karet.

 Existen muchos países en el mundo en los que su constitución no habla de la pena de muerte, en gran parte por ser considerada una retribución muy severa. Por supuesto, hemos de decir que los designios de estos países no están regidos por los decretos de la Torah, pues de hecho voluntariamente la rechazaron.[3] Mas esto no significa en absoluto que la Torah esté equivocada o que haya pasado de moda. Lo que sucede es que el hombre ha escogido guiarse por su propia sabiduría, minimizando los decretos divinos, que son los que contienen la mayor dosis de sabiduría que jamás haya sido promulgada.

 Se esgrime con frecuencia el argumento de que la vida es potestad de El Eterno, lo cual es absolutamente cierto, pero no hay suficiente conocimiento como para discernir el hecho de que esta orden de extirpar el mal con la muerte del secuestrador fue promulgada por El Dueño de la vida. Al minimizar los decretos de los Escritos Sagrados se ha optado por seguir los postulados de una justicia que está viciada de decisiones que son torcidas y no expresan la Voluntad perfecta del Santo de los santos.

 Veamos un texto interesante: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Elohim, y las que hay, por Elohim han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Elohim resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Elohim para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Elohim, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.”[4]

 El principio que aquí está estipulado es enunciado por Rav Shaul a personas de origen gentil que han sido adheridas a Yisrael, y lo que está haciendo es reafirmar el hecho de que la autoridad lleva la espada para castigar; cuando se habla de espada, teniendo en cuenta el momento en el cual se escribió este texto, necesariamente hemos de suponer que está implícita la pena de muerte, porque de otra forma se hablaría de azotes o pagos económicos, lo cual no es el caso.

 Por tanto, vemos que no solo en el seno del pueblo de Yisrael está establecida la pena de muerte, obviamente para ser ejecutada por los jueces autorizados para el efecto, sino también en los pueblos gentiles, pues existen faltas que no ameritan cosa diferente que la muerte, por supuesto cuando los testimonios de la obra realizada son irresistibles.

 Una argumentación que también se maneja a la hora de no imponer la pena de muerte es que de existir ésta se cometerían muchas injusticias; dicha situación definitivamente confirma el hecho de que el hombre en muchos casos no es idóneo para juzgar con verdadera justicia, lo que es consecuencia de no poseer el conocimiento de los decretos que están estipulados en la Torah.

 Entonces estamos viendo que sí es relevante esta pena cuando las condiciones la ameritan; que deba ser ejecutada por personas idóneas es otro asunto, pero esta retribución en la teoría nunca ha dejado de existir; de hecho las maldades de hoy en día superan en mucho las que conocemos por los Escritos Sagrados, de manera que no debemos extrañarnos que la pena de muerte técnicamente esté vigente.

 ¿Y por qué se impone esta pena en el caso del secuestro? Porque no sólo hay una humillación extrema de la persona secuestrada, sino que su alma es sometida a un estado en el que fácilmente puede perder toda conexión con El Eterno, dado que su prioridad se reduce a obtener de nuevo la libertad y no a mirar a lo alto. La persona en este estado no expresa fielmente la imagen y semejanza del Altísimo con la cual fue creada, y por lo tanto es un atentado contra la Unificación del Nombre Sagrado. Y ello debe ser retribuido justamente.

 Comentario sobre la haftara



[1] Shemot 20:15.

[2] Esta afirmación surge del hecho de que las palabras poseen la misma raíz, shoresh, lo cual inequívocamente relaciona ambas palabras, situación que es característica de la lengua hebrea.

[3] De acuerdo con las enseñanzas de nuestros sabios, Yisrael fue el único pueblo que decidió aceptar la Torah como la propuso El Eterno, Bendito sea.

[4] Romanos 13:1-5.

Nitsavim

(Devarim 29:9-30:20)

Haftara: Yeshayahu 61:10-63:9

 Amor incomprensible

 En Devarim 30:1-10 está escrito: “Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado El Eterno tu Elohim, y te convirtieres a El Eterno tu Elohim, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces El Eterno hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido El Eterno tu Elohim. Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá El Eterno tu Elohim, y de allá te tomará; y te hará volver El Eterno tu Elohim a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres. Y circuncidará El Eterno tu Elohim tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a El Eterno tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. Y pondrá El Eterno tu Elohim todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te persiguieron. Y tú volverás, y oirás la voz de El Eterno, y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. Y te hará El Eterno tu Elohim abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque El Eterno volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de El Eterno tu Elohim, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a El Eterno tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma.”

 Desde un comienzo se decretó que el hombre debía morir por causa de su desobediencia, la cual comenzó cuando nuestros primeros padres tomaron del fruto prohibido, en total oposición de lo que El Eterno había establecido como plan de vida para su creación. El error cada vez fue mayor, pues todas las generaciones desobedecieron mayoritariamente los designios de El Eterno, y sólo hubo y sigue habiendo un puñado de hombres fieles que han traído la Misericordia Celestial.

 Pero muy a pesar de eso, el final que se vislumbra en todos los textos sagrados indistintamente conduce a exaltar a Yisrael a un punto máximo, aunque este pueblo, habiendo sido escogido para los planes celestiales, le dio la espalda a Bore Olam con sus acciones desviadas.

 ¿Cómo poder explicar la aparente contradicción que se presenta al querer El Eterno salvar a Yisrael por encima de toda consideración? En realidad no existe contradicción; por el contrario, las promesas de HaShem, Baruj Hu, siempre se han mantenido vigentes durante todo el tiempo; lo que sucede es que las almas que han pecado han muerto y está muy cerca el día en el que los enemigos de Yisrael serán derrotados milagrosamente, porque también “milagrosamente” Yisrael, al ser consciente de sus pecados y de su precaria condición ante los demás pueblos, finalmente opta por dirigir su mirada hacia el Sublime Rey del Universo.

 Puede ser que este evento pudiera verse como algo “forzado”, pero es que Yisrael en medio de sus vicisitudes nunca ha dejado de profesar al menos su creencia en el Uno y Único, de manera que su neshamah ha entendido que sólo de El Eterno, Bendito sea, provienen las verdaderas recompensas, pero por sobre todas las cosas la Misericordia y el Poder suficientes para que Yisrael no sólo sea considerada como digna de compasión, sino que también sea exaltada en gran manera.

 Entonces, las promesas celestiales no hemos de verlas como algo que se cumple sin importar las circunstancias; más bien son realidades que han de cumplirse en el tiempo en el que Yisrael ha hecho su parte y por eso es la hora de recibir su recompensa; pero aún así nuestro entendimiento no es suficiente para entender cómo a pesar de que como pueblo no hemos estado a la altura de las expectativas celestiales, El Eterno nos concede Su abundante Misericordia.

 La buena noticia es que no hemos sido llamados a entender sino a obedecer; por ello, tenemos una gran garantía que no puede ser derogada, y por esta razón tenemos más que motivos suficientes para pensar que ese gran final sí es para nosotros. Por supuesto, en estos días cuando se acerca Yom Teruah, es una excelente oportunidad para ponernos a cuenta y vislumbrar como nuestro el día de la exaltación de Yisrael.

 

Vayelej

(Devarim 31:1-30)

Haftara: Yeshayahu 55:6-56:8

 ¿Para qué hacer promesas a una Yisrael que habría de corromperse?

 En Devarim 31:16-19 está escrito: “Y El Eterno dijo a Mosheh: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él; y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Elohim en medio de mí? Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos. Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Yisrael.”

 Para responder a la pregunta inicial debemos analizar este cuadro de dos maneras:

 Y  La Fidelidad de las promesas celestiales; dado que El Eterno no puede negarse a Sí mismo, cumple todo lo que promete; pero esto no es a cualquier precio, sino cuando se dan todas las condiciones necesarias y suficientes para el otorgamiento de Sus dádivas. Y esto se refiere al momento en que ha llegado al colmo la maldad de los enemigos de Yisrael, así como también el retorno de Su pueblo en teshuvah.

Y  El Amor eterno de HaShem; es tanto el deseo de bendecir a todos los hombres, que El Eterno permitió que hubiera un escenario de maldad e impureza que afectara a toda la humanidad, pero en medio de semejante panorama también permitió que la chispa de Su Presencia se manifestara, especialmente con el advenimiento del Mashiaj, que vino a oficiar como el perfecto goel que sacará a este mundo del caos que fue traído por nuestras iniquidades.

 Pero a lo anterior hemos de añadir que por causa de los justos que nunca han dejado de existir, El Eterno ha tenido a bien sostener el mundo para que al final todo retorne a la perfección inicial, demostrando con ello que a pesar de nosotros el orden que Él ha impuesto no puede ser mancillado.

 Si Yisrael se corrompió, al final volverá al camino del que no debió desviarse; y grandes hombres de nuestro pueblo nos lo demostraron con sus vidas. Nada es vano en los planes celestiales.

 Haazinu

(Devarim 32:1-52)

Haftara: Shmuel Bet 22:1-51

¿Por qué persistimos en hacer el mal?

 Desde los primeros tiempos el ser humano constantemente ha manifestado su inclinación a hacer lo que no está establecido en los decretos de la Torah. Por causa de la libertad que nos ha sido otorgada, cada día que pasa lamentablemente vemos cómo el panorama mundial se está acercando al abismo del cual no hay retorno, sin que se medite en la capital importancia que reviste la salvación del alma.

 Podríamos atribuir semejante situación al hecho de que en muchos casos puede faltar información que permita discernir lo que se debe o no se debe hacer. No obstante, aunque esto podría ser cierto, no es menos el que la satisfacción de necesidades “inmediatas” ha pasado a ser el eje central que mueve las vidas de quienes conforman las naciones.

 ¿Por qué? ¿Cuál ha sido la falla? En cierta forma se podría decir que no se ha apreciado en su justa medida a Quien creó todo lo que existe. Por el hecho de que el Bendito Ein Sof no es corpóreo ni tiene aspecto corporal[1], muchas personas se atreven a valorar en gran medida lo que poseen materialmente o, en el mejor de los casos, sólo mencionan una creencia en alguien pero sólo de una manera intelectual. Pero no se toman el tiempo para meditar en lo que demanda el Amo del Universo de cada persona.

 El adormecimiento espiritual, del cual no ha sido ajena Yisrael, ha llevado a la humanidad a actuar de manera tal que sólo se enarbolan como estandarte unos pocos principios que, aunque verdaderos, no son suficientes para cumplir con la Voluntad del más Santo de los santos.

 Entonces, al buscar la causa de todo este caos, vemos que todo nace precisamente en la inadecuada utilización de la libertad con la cual fuimos creados. Muchas personas pueden afirmar con cierta razón que todo lo creado está dirigido a darnos satisfacción; parcialmente es cierto, pero en realidad lo creado existe con el propósito de dar alabanza al Creador. Y el disfrute egocéntrico de los bienes dista mucho de cumplir los planes celestiales.

 Por tanto, es en nuestro interior donde nace todo aquello que altera el perfecto orden establecido por HaShem, Baruj Hu. Y aunque de alguna manera seamos conscientes de la conveniencia o inconveniencia de nuestras acciones, muchas veces no vemos que la cultura de lo fácil lleva a la destrucción. El yetser hara siempre está presente para desviarnos del buen camino, y por ello el ser humano ante tan enorme adversario termina por ceder ante sus engaños.

 Y es precisamente esto último de lo que gran parte de la humanidad no es consciente. Este adversario juega sutilmente sin que su manifestación sea aparentemente evidente; por el contrario, sus armas, que muchas veces no se notan y de ahí su poder, llevan a que las personas no consideren importantes algunas verdades, sólo porque el yetser hara les dice que son obsoletas. Y esto ya estaba visto en la presencia de El Eterno, Quien advirtió que las futuras generaciones de Yisrael se corromperían, lo cual ha sucedido rigurosamente,[2] lo que no significa que éste fuera Su deseo.

 Entonces, para enderezar nuestras sendas, una vez más es pertinente escuchar con atención las palabras celestiales, de manera que las llevemos muy dentro de nuestro ser y comencemos finalmente a llevar a cabo el tikun para el cual fuimos llamados. Para esto siempre hay tiempo, y hoy es el momento.

 [1] Como reza uno de los trece principios de fe del judaísmo, compilados por Mosheh ben Maimon (Maimonides).

[2] Aunque no por ello hemos de dejar de reconocer que ha habido un grupo fiel, que no ha cedido ante los ofrecimientos del mundo.

Vezot Haberaja

(Devarim 33:1-34:12)

Haftara: Sefardi (Yehoshuä 1:1-9)

Ahskenazi (Yehoshuä 1:1-18)

 Mirar siempre hacia adelante

En Devarim 34:9 está escrito: “Y Yehoshuä hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Mosheh había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Yisrael le obedecieron, e hicieron como El Eterno mandó a Mosheh.” Hacía muy poco tiempo acababa de morir el más grande caudillo de nuestro pueblo hasta ese momento, y el pueblo de Yisrael lamentaba de verdad su ausencia.

 El legado de Mosheh fue realmente prodigioso, hasta el punto de que se le sigue considerando como un gran punto de referencia en el seno de Yisrael. Sin embargo, inmediatamente después de él se levantó Yehoshuä, por designio del Altísimo, y fue pleno de la sabiduría que era necesaria para ayudar a la entrada de nuestro pueblo a la Tierra Prometida.

 Fue tan especial esta investidura, que el pueblo no tuvo ninguna duda en cuanto a la obediencia que debía observar al nuevo caudillo, muy a pesar de que ya no estaba Mosheh. Esto nos muestra un hecho ineludible y es que, independientemente de quiénes sean las personas a quienes El Eterno pone en eminencia, nuestra función no es cuestionarles ni tratar de hacerlos a un lado, sino más bien ver en ellos la Voluntad Celestial que debemos acatar voluntariamente.

 El Santo, Bendito sea, siempre tiene a bien poner y quitar reyes u otros líderes; es Él Quien decide sobre las personas que han de guiar a nuestro pueblo; por ello, no debemos reclamar posición alguna sobre las demás personas, pues no todos están capacitados para desempeñar a cabalidad el rol que demanda El Eterno. Pero, por sobre todo, debemos tener en cuenta que mirar hacia atrás no cambia las cosas; por supuesto, hemos de tomar el buen ejemplo de nuestros antecesores, pero al vivir en la época que nos toca lo que mejor debemos hacer es mirar hacia la meta que tenemos delante, de manera que nuestra forma de vida sea lo que El Eterno ha dispuesto, con las personas que están en eminencia guiándonos a buen camino.

 Nuestra meta no está en el pasado, aunque éste nos sirve para aprender sobre lo que debemos y no debemos hacer; es en el tiempo futuro, que depende de cada uno de nosotros, hacia donde debemos proyectarnos, y para ello disponemos de las lecciones maravillosas de la Torah y los demás Escritos Sagrados, que nos ayudan a conducirnos correctamente; de las “peleas” contra nuestros enemigos se encarga El Eterno, Quien ya tiene previsto en gran manera lo que han de recibir Sus hijos de obediencia.

 JAZAK JAZAK VE NIH HAZE





sábado, 19 de agosto de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 49 KI TETSE CUANDO SALGAS

 

Haftara: Yeshayahu  54:1-10

Ki Tetse

(Devarim 21:10-25:19)

Haftara: Yeshayahu 54:1-10

 

¿La pena de muerte es válida hoy en día?

En Devarim 24:7 está escrito: “Cuando fuere hallado alguno que hubiere hurtado a uno de sus hermanos los hijos de Yisrael, y le hubiere esclavizado, o le hubiere vendido, morirá el tal ladrón, y quitarás el mal de en medio de ti.” Es interesante que para la palabra “hurtado” en este pasaje, el vocablo hebreo es gonev (bnEGO), que tiene el mismo sentido de las palabras “no hurtarás”[1] que se pronuncian en hebreo lo tignov (bnœgÒTi alo), con lo cual se está reafirmando que el mandamiento escrito en las lujot debería ser traducido como “no secuestrarás”, que es la idea que queremos estudiar en este momento y lo que quiere transmitir el pasaje.

Y para una falta tan grande, se impone la pena de muerte. Para el “ladrón” de este pasaje el vocablo es ganav (bN:G'), que en consecuencia está totalmente ligado a la acción de secuestrar[2], por lo que la forma de expresar lo que es un ganav es “quien secuestra a otra persona”, condición que debe ser retribuida con la pena de karet.

Existen muchos países en el mundo en los que su constitución no habla de la pena de muerte, en gran parte por ser considerada una retribución muy severa. Por supuesto, hemos de decir que los designios de estos países no están regidos por los decretos de la Torah, pues de hecho voluntariamente la rechazaron.[3] Mas esto no significa en absoluto que la Torah esté equivocada o que haya pasado de moda. Lo que sucede es que el hombre ha escogido guiarse por su propia sabiduría, minimizando los decretos divinos, que son los que contienen la mayor dosis de sabiduría que jamás haya sido promulgada.

Se esgrime con frecuencia el argumento de que la vida es potestad de El Eterno, lo cual es absolutamente cierto, pero no hay suficiente conocimiento como para discernir el hecho de que esta orden de extirpar el mal con la muerte del secuestrador fue promulgada por El Dueño de la vida. Al minimizar los decretos de los Escritos Sagrados se ha optado por seguir los postulados de una justicia que está viciada de decisiones que son torcidas y no expresan la Voluntad perfecta del Santo de los santos.

Veamos un texto interesante: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Elohim, y las que hay, por Elohim han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Elohim resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Elohim para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Elohim, vengador para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.”[4]

El principio que aquí está estipulado es enunciado por Rav Shaul a personas de origen gentil que han sido adheridas a Yisrael, y lo que está haciendo es reafirmar el hecho de que la autoridad lleva la espada para castigar; cuando se habla de espada, teniendo en cuenta el momento en el cual se escribió este texto, necesariamente hemos de suponer que está implícita la pena de muerte, porque de otra forma se hablaría de azotes o pagos económicos, lo cual no es el caso.

Por tanto, vemos que no solo en el seno del pueblo de Yisrael está establecida la pena de muerte, obviamente para ser ejecutada por los jueces autorizados para el efecto, sino también en los pueblos gentiles, pues existen faltas que no ameritan cosa diferente que la muerte, por supuesto cuando los testimonios de la obra realizada son irresistibles.

Una argumentación que también se maneja a la hora de no imponer la pena de muerte es que de existir ésta se cometerían muchas injusticias; dicha situación definitivamente confirma el hecho de que el hombre en muchos casos no es idóneo para juzgar con verdadera justicia, lo que es consecuencia de no poseer el conocimiento de los decretos que están estipulados en la Torah.

Entonces estamos viendo que sí es relevante esta pena cuando las condiciones la ameritan; que deba ser ejecutada por personas idóneas es otro asunto, pero esta retribución en la teoría nunca ha dejado de existir; de hecho las maldades de hoy en día superan en mucho las que conocemos por los Escritos Sagrados, de manera que no debemos extrañarnos que la pena de muerte técnicamente esté vigente.

¿Y por qué se impone esta pena en el caso del secuestro? Porque no sólo hay una humillación extrema de la persona secuestrada, sino que su alma es sometida a un estado en el que fácilmente puede perder toda conexión con El Eterno, dado que su prioridad se reduce a obtener de nuevo la libertad y no a mirar a lo alto. La persona en este estado no expresa fielmente la imagen y semejanza del Altísimo con la cual fue creada, y por lo tanto es un atentado contra la Unificación del Nombre Sagrado. Y ello debe ser retribuido justamente.



[1] Shemot 20:15.

[2] Esta afirmación surge del hecho de que las palabras poseen la misma raíz, shoresh, lo cual inequívocamente relaciona ambas palabras, situación que es característica de la lengua hebrea.

[3] De acuerdo con las enseñanzas de nuestros sabios, Yisrael fue el único pueblo que decidió aceptar la Torah como la propuso El Eterno, Bendito sea.

[4] Romanos 13:1-5.         

sábado, 12 de agosto de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 48 SHOFTIM

 

Haftara: Yeshayahu 51:12-52:12


Las cualidades de un juez justo

 En Devarim 16:18-20 está escrito: “Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que El Eterno tu Elohim te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos. La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que El Eterno tu Elohim te da.”

 Las palabras de este texto nos muestran explícitamente cómo debe ser el camino de un verdadero juez justo; veamos cómo es:

 Y  No debe torcer el derecho; independientemente de las circunstancias en que haya de juzgar, siempre se debe guiar por las verdades que El Eterno ha establecido, que son absolutas, pues Él no cambia. Esto se traduce en que no debe acomodar las leyes a conveniencia, sino más bien someterse a ellas, de manera que no se desvíe lo más mínimo a izquierda o a derecha. De hecho, esto último viola el principio de no añadir o quitar a lo que está escrito, pues desprecia lo que El Eterno estableció como Su Perfecta Voluntad..

Y  No debe hacer acepción de personas; esto significa que la condición de las personas no debe pesar a la hora de establecer un juicio; ni el pobre debe ser compadecido y librado del castigo por ser pobre, siendo culpable, ni el rico deberá ser exonerado por ser rico, siendo culpable.

Y  No debe aceptar soborno; el amor al dinero corrompe y ciega los ojos del entendimiento, y por ello un juez justo debe apartarse de este tipo de prácticas. Si lo que buscamos es justicia, El Eterno mismo honrará nuestro comportamiento.

 Como complemento a lo anotado, debemos decir que un juez justo no sólo debe observar estas reglas que están decretadas por HaShem, Baruj Hu, sino que su comportamiento debe ser intachable, de manera que su testimonio de vida sea más que suficiente para declararlo como persona idónea para oficiar como juez. Sólo de esta manera se podrá decir que es una persona que refleja la imagen y semejanza de Bore Olam.

 Importante tener en cuenta que a pesar de que una persona reciba esta investidura, no puede pretender enseñorearse de los demás; su comportamiento debe ser tal que sea humilde pero firme de carácter, debe ser justo, pero sin dejar a un lado la misericordia, pues de la forma como medimos hemos de ser medidos.

 Por supuesto, no sobra decir que los testimonios que reciba en un juicio deben estar respaldados por mínimo dos o tres testigos que sean idóneos para ese papel; no se podrá basar en apariencias, sino en hechos que puedan ser comprobables, ya que esto es prueba de que se está actuando con base en hechos cumplidos y no en conjeturas.

 Yeshayahu 51:12-16

Yeshayahu 51:17-23:

Yeshayahu 52:1-6:

Yeshayahu 52:7-10

Yeshayahu 52:11-12


sábado, 5 de agosto de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 47 REE

 

Haftara: Yeshayahu 54:11-55:5

 Cómo discernir los falsos profetas

 En Devarim 13:2-6 está escrito: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque El Eterno vuestro Elohim os está probando, para saber si amáis a El Eterno vuestro Elohim con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de El Eterno vuestro Elohim andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra El Eterno vuestro Elohim que te sacó de tierra de Mitsraim y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual El Eterno tu Elohim te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti.”

 Estas palabras nos hablan sobre el asunto de los falsos profetas, para que, entre otras cosas, sepamos que estamos en capacidad de identificar cuándo estamos ante quien posee esta condición. Nuestro deber es examinar todas las palabras que escuchamos, para que tomemos una decisión adecuada respecto de ellas. Y uno de los peligros que constantemente se ciernen sobre nosotros es la existencia de quienes se apropian del derecho de ser reconocidos como “profetas”.

 Pero recordemos que un profeta es alguien que ha sido enviado específicamente por El Eterno a Su pueblo en unas circunstancias específicas en las cuales es importante el mensaje que debe transmitir, que siempre tiene que ver con enderezar nuestro camino hacia la Torah y prepararnos para eventos en los cuales nuestra constante sea la obediencia a la Voluntad Celestial, para que no venga sobre nosotros una retribución en forma de castigo. De aquí que sea muy importante identificar si la condición de profeta de una persona efectivamente le pertenece o no.

 Un verdadero profeta puede ser examinado a la luz de lo siguiente:

 

Y  Sus palabras están en total concordancia con lo establecido en la Torah; independientemente del mensaje que le es dado transmitir, las palabras que pronuncia siempre están avaladas por la Torah, pues sólo así pueden ser confiables.

Y  Su interés en ninguna manera tiene que ver con beneficiarse personalmente; esto es, no busca alguna retribución material, ni tampoco reconocimientos de alguna índole, sean públicos o privados; sólo desea transmitir su mensaje.

Y  Lo que él dice presenta alguna evidencia comprobable; esto significa que, viniendo de El Eterno, lo que es transmitido trae evidencias que nos llevan a confiar en el mensaje.

Y  Nunca pretende hablar en su propio nombre; sólo se somete a lo que le fue dado decir.

Y  Sus mensajes de alguna forma edifican a quienes le escuchan; aunque puedan ser palabras de reprensión, siempre están enfocadas al bienestar espiritual de quienes son sus oidores.

 

Por supuesto, hemos de decir que si una persona es un auténtico profeta de El Eterno, nuestro deber es escuchar el mensaje que le ha sido dado para transmitir, y actuar según lo que haya sido establecido por el Cielo.

 

¿Cómo podremos conocer un falso profeta? Ante todo, ello debemos examinarlo ante lo que nos enseña la Torah misma, lo cual contrasta fuertemente con las evidencias de un profeta auténtico:

 Y  Sus mensajes, al ser examinados, pueden presentar incongruencias con la Torah Escrita; es posible que al meditar en su mensaje encontremos palabras que contradicen la Torah, lo cual descarta su veracidad.

Y  Pronuncia palabras que incitan a ir en pos de dioses ajenos; esto viene en muchas formas, entre las que se destacan doctrinas torcidas, o personas que se consideran “ungidas”.

Y  Su interés no sólo es dar su mensaje, sino que busca algún tipo de retribución; en muchos casos la fama y el reconocimiento pesan mucho en este tipo de personas; y esto, aunque sus palabras sean “verdaderas”; esto debe ser analizado muy cuidadosamente.

Y  No necesariamente su mensaje presenta evidencias que se puedan comprobar; los mensajes de El Eterno son susceptibles de ser comprobados, pues su testimonio siempre es fiel; no así el de los falsos profetas.

Y  Muchas veces habla en su nombre; no necesariamente da la honra al Uno y Único, y esto es más que suficiente demostración de que el profeta no es auténtico.

Y  No busca la edificación de las personas; sus mensajes en no pocas oportunidades está focalizado a personas o grupos de personas en particular, sin que ello busque su elevación espiritual.

 Este tipo de personas deben ser evitadas a toda costa; debemos estar dispuestos a escuchar sólo aquello de lo cual tenemos la certeza de que proviene de El Eterno, y de nadie más.

 Es necesario enfatizar que la profecía, en forma de mensajes referentes a los propósitos de El Eterno, ya fue dada completamente, pues lo que conocemos del TaNaJ es más que suficiente para entender cuál es nuestra tarea en esta edad presente y qué nos espera en el futuro cuando entremos a las moradas eternas. Lo que sucede es que puede haber mensajes que hoy nos ayuden a enfocar nuestra vida en una mejor manera; de hecho, por el testimonio de los shaliajim del Rebe, puede haber personas con el don de profecía, como sucedió en los Escritos del TaNaJ. Debemos extremar entonces los cuidados en torno a quién escuchamos, pues puede tratarse de un asunto de vida o muerte.

 

 

sábado, 29 de julio de 2023

HAFATARA DE LA PARASHA 46 EKEV

 

Haftara: Yeshayahu 49:14-51:3

 
¿Cómo es posible que nos olvidemos de El Eterno?

 En Devarim 8:11-20 está escrito: “Cuídate de no olvidarte de El Eterno tu Elohim, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de El Eterno tu Elohim, que te sacó de tierra de Mitsrayim, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de El Eterno tu Elohim, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. Mas si llegares a olvidarte de El Eterno tu Elohim y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. Como las naciones que El Eterno destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de El Eterno vuestro Elohim.”

 De la primera generación de Yisrael en su travesía por el desierto, así como de la que entraría a la Tierra Prometida, podemos decir que tenían un alto grado de espiritualidad, pues recibieron la Torah directamente en Jorev y El Eterno les habló en forma permanente por boca de Mosheh. De ahí que quizá no sea tan fácil imaginarse cómo es que existen mitsvot que contemplan la posibilidad de que el pueblo escogido se olvide de El Eterno.

 Pero lamentablemente esto sucedió y además muy pronto; esto es atestiguado, por ejemplo, por la época de los jueces, en la que rápidamente Yisrael se dejó contaminar por la impureza de las demás naciones, y de ahí su estado de postración que sólo era mitigado cuando surgía algún líder puesto por HaShem, Baruj Hu, y se lograba una paz que sólo era pasajera.

 ¿Cómo explicarlo? Si tomamos el conocido ejemplo de la fruta dañada que se coloca en un cesto con frutas sanas, sabemos que éstas no hacen sanar a la que está dañada, sino más bien la dañada hace que las demás se dañen. En forma similar podemos ilustrar lo que sucede con la espiritualidad del hombre. Es muy fácil que las emociones que maneja nuestra mala inclinación, el yetser hara, causen efectos que pueden ser en extremo nocivos para nuestra vida.

 Digamos que el cuerpo es lo más visible que tenemos, y de hecho los órganos que están asociados a las emociones son más “numerosos” que los que tienen que ver con nuestra mente, lo que de alguna forma nos indica que es relativamente fácil permear nuestras emociones, de manera que éstas lleguen a “abrumar” nuestra mente, lo que podemos tipificar como un comportamiento animal. Para el ejemplo de la fruta dañada, las emociones inadecuadas son el pedazo dañado que afecta negativamente lo demás.

 Posiblemente esto sea el común de la humanidad, pero no por ello es lo correcto. No obstante, de alguna manera esto explica la existencia de la mitsvah relativa a las circunstancias en las que nos podemos olvidar de El Eterno. La abundancia de bienes materiales es un “adormecedor” de la espiritualidad, ya que en muchos casos éstos sólo están enfocados a brindar satisfacción material y nada más. Y aunque El Santo, Bendito sea, quiere de verdad nuestra prosperidad material, también desea que todo aquello con lo cual Él nos bendice sea justamente para dedicarlo a Él mismo[1], pues sólo de esta forma no nos desviaremos hacia el camino incorrecto.

 Y esto refleja el estado de nuestra alma. Si nos preocupamos desmedidamente por “engordar” nuestro nefesh, así como también nuestro ruaj, éstos llegarán a estar tan “pesados” que nuestra neshamah no va a poder someterlos, y por supuesto ello conduce a un cambio en las prioridades, que conduce a una desviación total en el camino a conquistar nuestros logros más importantes.

 Por el contrario, si es nuestra neshamah la que crece continuamente, es obvio que puede sustentar mucho mejor al nefesh y al ruaj, puesto que ahora las prioridades están siendo manejadas correctamente. No sobra decir que hacer crecer nuestra neshamah tiene que ver exclusivamente con nuestro camino centrado en la perfecta Voluntad del Santo de los santos.

 Teniendo en cuenta que todos poseemos tanto buena como mala inclinación, es necesario y además urgente que pongamos en orden nuestra vida, de manera tal que nuestra principal prioridad sean los asuntos celestiales, y no suceda que nos olvidemos de El Eterno, Quien es nuestro Proveedor, nuestro Sustento, y Quien le dio sentido a nuestra vida. Está bien disfrutar de lo que nos ha sido conferido, pero en su justa medida; no podemos embriagarnos de placer con lo material, dejando a un lado lo celestial, que es lo verdaderamente importante.

 Yeshayahu 49:14-21: “Pero Tsion dijo: Me dejó El Eterno, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros. Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. Alza tus ojos alrededor, y mira: todos estos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice El Eterno, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia. Porque tu tierra devastada, arruinada y desierta, ahora será estrecha por la multitud de los moradores, y tus destruidores serán apartados lejos. Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos: Estrecho es para mí este lugar; apártate, para que yo more. Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban éstos?”

Yeshayahu 49:22-23: “Así dijo El Eterno el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros. Reyes serán tus ayos, y sus reinas tus nodrizas; con el rostro inclinado a tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies; y conocerás que yo soy El Eterno, que no se avergonzarán los que esperan en mí.”

Yeshayahu 49:24-26: “¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? Pero así dice El Eterno: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos. Y a los que te despojaron haré comer sus propias carnes, y con su sangre serán embriagados como con vino; y conocerá todo hombre que yo El Eterno soy Salvador tuyo y Redentor tuyo, el Fuerte de Yaäqov.”

Yeshayahu 50:1-3: “Así dijo El Eterno: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre. ¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed. Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.”

 Yeshayahu 50:4-9: “El Eterno el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. El Eterno el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás. Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos. Porque El Eterno el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí. He aquí que El Eterno el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.”

Yeshayahu 50:10-11: “¿Quién hay entre vosotros que teme a El Eterno, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de El Eterno, y apóyese en su Elohim. He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.”

Yeshayahu 51:1-3: “Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a El Eterno. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados, y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados. Mirad a Avraham vuestro padre, y a Sarah que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué. Ciertamente consolará El Eterno a Tsion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de El Eterno; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.”

Preguntas de repaso

 

1.    ¿Las bendiciones por guardar los decretos de El Eterno tienen una época específica para cumplirse? Explique su respuesta.

2.    Para la época actual, ¿qué tipifican las naciones numerosas que el pueblo tenía que enfrentar al entrar a la Tierra Prometida?

3.    Explique el sentido de las palabras “Y comerás y te saciarás, y bendecirás a El Eterno tu Elohim por la buena tierra que te habrá dado”.

4.    ¿Por qué puede suceder que aún un pueblo santo pueda olvidarse de El Eterno? Explique su respuesta.

5.    ¿Por qué traer anatema a nuestra casa nos hace anatemas? Explique.

6.    La Fidelidad de El Eterno causa que Yisrael entre a la Tierra Prometida a pesar de sus iniquidades. ¿Cómo explicar la aparente contradicción, sabiendo que El Santo no tiene por inocente al culpable?


VIVITE

 WWW.MINISTERIODIRECTOALCORAZON.COM

CANAL DE YOUTUBE RAICESHEBREASDELAFERD


sábado, 22 de julio de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 45 VAETJANAN

 Tradición santa 



En esta porción de la Torah hay cierta “insistencia” en que las cosas que el pueblo vio y escuchó, así como también por ejemplo las palabras del Sh’ma, sean dichas a nuestros hijos, y a los hijos de nuestros hijos. ¿Cuál es el propósito detrás de esto, sabiendo que de todas maneras las palabras están escritas y al alcance de todos? En primer lugar podemos decir que no es lo mismo leer algo que está escrito, a recibir enseñanza de un maestro. La intimidad que puede surgir de las enseñanzas personalizadas del maestro al discípulo puede lograr más que miles de sabias palabras escritas en cualquier libro, sin que ello signifique que no debamos escudriñar los escritos de nuestros sabios, ni la Torah misma. Y esto porque el tono amistoso, de reprensión, de aliento, etc., pueden lograr efectos duraderos que lleven a las personas a conservar la imagen del maestro transmitiendo las enseñanzas y, en consecuencia, a llevarlas a la práctica. Más que libros que pueden transmitir frases escritas con un bello lenguaje, las palabras de un maestro, y más si se trata de un ser querido, son especiales motivadores para hacer las cosas según su dirección. Y esto siempre fue comprendido por nuestro noble pueblo, en cabeza de sus grandes tsadiqim, quienes además de poseer una memoria prodigiosa (entrenada por la constante práctica del aprendizaje de las palabras de El Eterno) supieron que la mejor enseñanza es la que es transmitida personalmente por nuestros mayores. Tal forma de aprendizaje llevó a que hubiera un celo muy grande por las cosas transmitidas oralmente y fuera esta la forma como las enseñanzas pudieran ser retenidas más fuertemente por el común de nuestro pueblo. Interesante es que la misma Torah “proponga” este método de transmisión del conocimiento, lo cual nos indica que es bueno y efectivo. Esto nos hace ver que tenemos una gran labor y responsabilidad delante de nosotros, no sólo con nuestros hijos de sangre, sino con quienes están siendo llevados por nosotros por el camino de la Torah y sus mitsvot. Debemos asegurarnos no sólo que el conocimiento “intelectual” de nuestras enseñanzas se dé, sino especialmente cómo pueden ellas ser llevadas a la práctica. Por ello, podemos afirmar que esta “modalidad” de enseñanza se convierte en cierta forma en la mejor tradición, que por ser perdurable (y ello debemos convertirlo en objetivo principal) nos ayuda a vislumbrar lo que será el futuro en cabeza de quienes están siguiendo nuestras enseñanzas, que por supuesto no sólo se dan en diálogos constantes, sino muy especialmente en nuestra forma de vida, que es el mejor maestro, pues nuestro ejemplo de seguro va a ser tomado como futura referencia, que actúa como “tinta indeleble”. Entonces, hay un llamado muy especial y es a no minimizar las enseñanzas que estamos en capacidad de dar personalmente, ya que ello contribuye a que quienes nos escuchan sientan no sólo el interés que tenemos por ellos, sino en gran manera a que el aprendizaje sea muy eficaz, de manera que se conviertan en forma de vida, lo cual debe ser un objetivo primordial para nosotros.

LA HAFTARA DE LOS PROFETAS

  Visite Nuestra Web:  www.ministeriodirectoalcorazon.com  y suscríbase a nuestro canal de Youtube Raíces Hebreas de la Fe. https://www.yout...