Haftara: (Melajim Alef 7:13-26)
Haftara: (Melajim Alef 7:13-26)
Haftará: 1 Reyes 18:1-39
PARASHA KI-TISA
Aunque tenemos la evidencia de más de seiscientas mil almas que vivieron el suceso de Matan Torah, y a sabiendas de que ello fue el acontecimiento de mayor qedushah que el hombre haya podido presenciar, nuestras vidas no siempre están enfocadas hacia actuar por amor y temor de El Eterno.
El pueblo de Yisrael, rayando los límites de la impaciencia, pidió a Aharon que hiciera dioses para ir delante de todos. Después de tantas señales visibles de parte de El Eterno, Bendito sea, se estaba optando por probar la inmediatez del placer de los sentidos naturales en lugar de esperar pacientemente los designios del Santo de los santos.
Y ello no es muy diferente hoy en día. El ser humano por naturaleza pretende por lo general obtener prontos resultados a sus deseos, sin esperar cómo se muestra la Manifestación de El Eterno en cuanto a aquello que realmente necesita; porque una cosa es lo que deseamos y otra bien diferente lo que necesitamos, que es lo que El Eterno quiere satisfacer.
Cuando nos centramos en la satisfacción de lo que deseamos, que muchas veces se trata de cuestiones accesorias y suntuarias, estamos permitiendo que nuestra mala inclinación crezca en nuestro interior, y por lo tanto nuestro nivel espiritual se vea bastante afectado por permitir que lo natural ocupe un lugar más importante que lo espiritual. Y es allí donde está la raíz de todos nuestros problemas, aunque no queramos aceptarlo.
Es de sabios esperar con paciencia; y es de necios precipitarse en el abismo de las soluciones fáciles y rápidas que en realidad son espejismos que no nos conducen a la Luz. Por ello, el incidente del jet haegel nos enseña que todo tiene un tiempo, como lo dijo Shlomoh hamelej, y por ello cuando creemos que las cosas deben suceder en el tiempo que nosotros hemos estipulado, estamos en el camino de llevar nuestra vida al borde del abismo, si no a saltarlo y a caer en él sin retorno.
El ejemplo de conducta a seguir no es, pues, el de la mayoría que quiso ver una figura que le guiara; más bien es el de los hijos de Levi, quienes reaccionaron inmediatamente después de que Mosheh Rabenu hiciera la pregunta sobre quién estaría por El Eterno. No fue gratuito entonces que HaShem, Baruj Hu, decidiera asignar como kohanim a los hijos de Levi, pues su mayor qedushah los habilitaba para las tareas de servicio.
De aquí vemos una constructiva lección en la que se nos está mostrando cuál es el camino correcto, aunque quizá nos pueda parecer que no es el mejor. Esta óptica corresponde al “alma animal” mas no al “alma divina”, pues para aquella lo material es lo que se ve, y por lo tanto lo más práctico es aprovecharlo; sin embargo, para el “alma divina”, que es la que realmente debemos hacer crecer, ello no es más que algo pasajero.
Entonces, debemos ser lo suficientemente “osados” para decidirnos estar del lado de El Eterno, Bendito sea; y ello exige una alta cuota de compromiso con la Torah, y de ahí que no necesariamente ello sea fácil, teniendo en cuenta que la actual situación del mundo no nos hará fáciles las cosas; pero el reto, al ser planteado, es porque podemos lograrlo, y al final veremos que todo esfuerzo en esa dirección efectivamente sí vale la pena.
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UBRAJOT-PAZ Y BENDICION.
Haftará: 1 Reyes 5:12 (26 heb.) – 6:13
“Santidad a El
Eterno”
[1] Aunque
es del corazón donde están las emociones, es bueno decir que para escalar cada
vez mayores niveles de santidad, el corazón debería estar sometido a la mente,
de manera que todo lo que él siente sea “motivado” por lo que reside en nuestra
mente.
Teruma
(Shemot
25:1-27:19)
Haftara:
Melajim Alef 5:26-6:13 (5:12-6:13)
Y Yosef fue aborrecido por sus
hermanos;
la preferencia de Yaäqov hacia Yosef desencadenó en un odio manifiesto por
parte de sus hermanos, quienes no lo veían con buenos ojos.
Y Yosef es enviado por su
padre para ver cómo estaban sus hermanos; esta oportunidad fue aprovechada por sus
hermanos para maquinar la forma de deshacerse de él.
Y Yosef es vendido; ya que no quisieron
derramar sangre, sus hermanos vieron como la mejor opción su venta. Por
supuesto, ellos no tenían ni la más mínima idea de que todo lo que estaba
sucediendo estaba “programado” desde lo alto.
Y Yosef llega a Mitsrayim; allí es puesto como
esclavo, papel que le sirvió para fortalecer el carácter, con el fin de que
siempre se mantuviera humilde. Pero también porque Mitsrayim sería después el
país donde crecería Yisrael.
Y Yosef es sometido a
tentación por parte de la esposa de su amo; él resistió tal prueba, pero fue
encarcelado; esto serviría para tener contacto con el copero y el panadero del
rey.
Y Yosef interpreta los sueños
del copero y el panadero;
aunque permaneció preso dos años más por causa de dos palabras dichas
incorrectamente, esto sirvió para que el copero se refiriera a él como quien
podría interpretar sueños.
Y Yosef interpreta los sueños
de Far’öh;
esto sirvió para exaltar al Santo de los santos y para que Far’öh se diera
cuenta que no había alguien más adecuado que Yosef para administrar las cosas
durante los años de escasez.
Y Yosef es puesto sobre todo Mitsrayim; esto sucedió para
administrar la provisión de alimentos durante la fuerte hambruna que afectó al mundo
conocido de entonces, y en el que Mitsrayim era la única nación que disponía de
comida.
Y Todo el mundo de entonces
acude a Mitsrayim por comida; esto sirvió para que Mitsrayim acumulara muchísimas
riquezas, que serían utilizadas después por Yisrael.
Y El hambre afecta a Kenaan; allí estaba Yaäqov con su
familia y, al ver que el hambre era muy fuerte y a sabiendas de que en Mitsrayim
había comida, no duda en decirle a sus hijos que bajen allí por provisión.
Y Los hermanos de Yosef bajan
a Mitsrayim por provisión;
esto sirvió para que Yosef les reconociera y comenzara a idear un plan para
hacer bajar a toda su familia para que estuviera a salvo del hambre.
Y Shimon queda preso como
garantía;
esto tenía el objetivo de ver a Binyamin por parte de Yosef y éste darse a
conocer.
Y Yaäqov accede a que Binyamin
baje a Mitsrayim;
de esta manera Yosef se da a conocer a sus hermanos, quienes le cuentan a su
padre sobre este suceso, para que vaya a Mitsrayim.
Y Yaäqov se encuentra con
Yosef; este
encuentro marcó el comienzo de nuestra nación en Mitsrayim; Far’öh le da las
mejores tiendas a Yisrael y su familia.
Y Muere aquella generación y
surge otro rey que no conocía a Yosef; esto sirvió para que el pueblo fuera
esclavizado y tornara sus ojos hacia El Eterno.
Y Nace Mosheh y es salvado por
la hija de Far’öh;
esto sirvió para que surgiera el caudillo de Yisrael para salir de Mitsrayim.
Y Mosheh debe salir de Mitsrayim
e ir a Midian;
con ello Mosheh aprendió el oficio de pastor que tanto le serviría para guiar a
nuestro pueblo por el desierto.
Y El Eterno le habla a Mosheh
desde la zarza;
esta fue la comisión que debía cumplir como el gran líder de nuestro pueblo. El
Eterno le dice que el pueblo saldrá con gran riqueza. Había llegado el colmo de
la iniquidad de los habitantes de Kenaan y el final de la esclavitud de nuestro
pueblo en Mitsrayim.
Y Mosheh enfrenta a Far’öh,
con resultados adversos;
esto sirvió para que Far’öh endureciera su corazón y en medio de su desgracia
le diera la gloria a El Eterno.
Y Mueren los primogénitos de Mitsrayim; por causa de este evento
Far’öh decide dejar ir a nuestro pueblo.
Y El Eterno ordena que nuestro
pueblo pida a los egipcios todo tipo de joyas y los egipcios se las dan; lo único que los egipcios
querían era no seguir al lado de los israelitas, pues sus desgracias podrían
aumentar y lo mejor era que se fueran satisfechos, por lo que no dudan en
darles joyas en abundancia.
Y Nuestro pueblo sale de Mitsrayim; finalmente la libertad fue
un hecho y Mosheh fue nuestro guía.
Y Los egipcios persiguen a
Yisrael;
después de haber sufrido tantas pérdidas, el pueblo egipcio recapacita y trata
de capturar a los israelitas.
Y Nuestro pueblo atraviesa Yam
Suf; la
gran demostración de El Eterno le mostró a Mitsrayim y también a Yisrael Quién
es el Amo del Universo y a Quién debemos someternos.
Y Yisrael recibe la Torah en
Sinay; el
objetivo es que Yisrael sea un pueblo consagrado a El Eterno y por lo tanto la
Torah servirá siempre para recordar nuestras obligaciones.
Y Se estableció la ofrenda
como una mitsvah, con el fin de construir el Mishkan; El Eterno pide ofrenda con
el fin de que sea construido el sitio desde el cual Él mostrará Su Gloria y que
será un símbolo de Su Presencia entre Su pueblo.
Y El pueblo da ofrenda
abundante de la abundancia que recibió de los egipcios; con estos materiales sería
construido el Mishkan y sus
utensilios.
Mishpatim
(Shemot 21:1 - 24:18)
Haftara: Yirmeyahu 34:8-22;
33:25-26
Esta parasha contiene varios textos que nos enseñan algo en común, que es la prohibición del hurto en cualquiera de sus formas[1]; veamos cuales son:
“Cuando
alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagará
cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. Si el ladrón fuere hallado
forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de
su muerte. Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de homicidio.
El ladrón hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su
hurto. Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja,
pagará el doble. Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y metiere su bestia
en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará.”[3]
“Cuando
alguno diere a su prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa
de aquel hombre, si el ladrón fuere hallado, pagará el doble. Si el ladrón no
fuere hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para
que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo. En toda clase de
fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa
perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de
los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo.”[4]
“Si
alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella,
deberá dotarla y tomarla por mujer.”[5]
“Cuando
prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás
con él como logrero, ni le impondrás usura. Si tomares en prenda el vestido de
tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás. Porque sólo eso es su
cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él
clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.”[6]
“No
demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de
tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará
con su madre, y al octavo día me lo darás.”[7]
“No admitirás falso rumor. No te concertarás con el
impío para ser testigo falso.”[8]
“No pervertirás el derecho de tu
mendigo en su pleito.”[9]
“Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su
cosecha; mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu
pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás con tu
viña y con tu olivar.”[10]
“Y ninguno se presentará delante de mí con las manos
vacías. También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que
hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año,
cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo. Tres veces en el año
se presentará todo varón delante de El Eterno el Señor.”[11]
Y
El
robo de posesiones materiales; aunque no es directamente contra la integridad física,
de todas maneras cada posesión de una persona en cierta forma es parte de su
alma, pues lo que nos ha sido concedido materialmente de alguna manera está
ligado a las regiones celestes; cada cosa que poseemos “encaja” en nuestro ser
y por ello su “retiro intempestivo o forzoso” ocasiona que “algo” se vaya de
nosotros.[13]
Y
El
robo de elementos “intangibles”; aquí están incluidos por ejemplo el robo de tiempo (por
ejemplo hacer esperar más de la cuenta a alguien, o usurpar un puesto en una
fila dentro de un banco o un medio de transporte) y el robo de sueño (despertar
intempestivamente sin necesidad a alguien); además de una visible falta de
respeto, se está atentando contra derechos básicos de las demás personas. Espiritualmente
el comentario es muy similar al anterior.
Y
El
robo moral;
éste se da especialmente en el pecado de lashon hara, es de
características nocivas que van en contra la esencia del alma de una persona,
pues en el común de los casos acarrea vergüenza que no puede ser restaurada. El
chisme y el falso testimonio en un juicio pueden causar daños irreparables, y
de ahí que sea una falta mayúscula. Si hemos de ahondar en significados más
ocultos, hemos de ver que en este caso se está atentando contra la neshamah,
impidiéndole elevarse a las alturas celestiales a las que podría llegar (aunque
de todas maneras El Eterno es Misericordioso con los caídos y los débiles);
esta falta es la usurpación voluntaria de las funciones que El Eterno ha
asignado a Sus siervos, lo cual implica a su vez defraudar a El Eterno mismo,
esto es, robarle.
[1] Entendiéndose por hurto la “enajenación” forzada de un bien de
alguien.
[2] Shemot 21:16.
[3] Shemot 22:1-5.
[4] Shemot 22:7-9.
[5] Shemot 22:16.
[6] Shemot 22:25-27.
[7] Shemot 22:29-30.
[8] Shemot 23:1.
[9] Shemot 23:6.
[10] Shemot 23:10-11.
[11] Shemot 23:15-17.
[12] Consiste en un robo que supera cierta cuantía; si “tasáramos” el
valor del honor de una persona estaríamos hablando de valores sencillamente
incalculables. También existe el robo “agravado”, que se comete con alguna
clase de arma, lo cual aplica también a la explicación que vamos a estudiar.
[13] En ninguna manera queremos decir que debemos apegarnos a las cosas
materiales; lo que estamos diciendo es simbólico, ya que de hecho sí entraña
verdades espirituales. Pero tampoco con esto estamos tratando de motivar a
despreciar lo que El Eterno mismo nos ha prodigado para nuestro bienestar.
Yitro
(Shemot 18:1 - 20:23)
Haftara: Sefardi
(Yeshayahu 6:1-6:13)
Ashkenazi (Yeshayahu
6:1-7:6; 9:5-9:6)
“Todo lo que El Eterno ha dicho, haremos”[1]
[1] Shemot 19:8.
[2] 1 Yojanan 2:15-17.
[3] Quizá la mejor manera de plantear este
último interrogante es mediante las palabras del shaliaj Shaul: “Pues, ¿busco
ahora el favor de los hombres, o el de Elohim? ¿O trato de agradar a los
hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo del Mashiaj.” (Gálatas 1:10)
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