domingo, 26 de marzo de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 25- TZAV

 

Tsav

(Vayiqra 6:1-8:36)

Haftara: Yirmeyahu 7:21-8:3; 9:22-23

 ¿Por qué no nos conviene comer sangre?

 En esta parasha hay una singular prohibición que es uno de los más grandes distintivos de nuestro pueblo: No comer sangre. Y por supuesto, literalmente esto no requiere ninguna explicación; simplemente no podemos comer alimentos con sangre. Pero, ¿significa algo más?

 En Vayiqra 17:11 está escrito: “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.”[1] En realidad esta es una traducción de “el nefesh de la carne está en la sangre…” Y vemos que la sangre es la que sustenta el nefesh, de donde vemos que el nefesh está involucrado en la expiación de una persona.

 La expiación tiene que ver con el pago de nuestra deuda ocasionada por nuestros pecados. Y si la sangre cubre las faltas cometidas, ello implica que la contaminación ocasionada por nuestras iniquidades es puesta en la sangre que expía. Esto nos hace ver que, por lo tanto, el consumo de sangre es el consumo de muerte, cuya ingestión sólo hace de nosotros personas que “se identifican” con ella.

 Pero El Eterno lo que quiere es darnos vida, y la sangre, para los efectos del pecado, representa la muerte que merecemos por el pecado que hemos cometido. Aunque, paradójicamente, siendo por medio de ella que alcanzamos el perdón, no podemos consumirla.

 De aquí que entonces sea cada vez más urgente velar por que el consumo de alimentos se haga en la vía de lo dispuesto por la Torah de Vida. Al comer kosher estamos alimentando el nefesh, que es sustentado por la sangre, y de esta forma alimentaremos correctamente los demás niveles de nuestra alma. Y esto no sólo nos evitará males físicos en nuestro cuerpo, sino que nos enseñará a actuar no según nuestra voluntad, sino según los designios del Santo, Bendito sea.

 Es interesante que la palabra dam, sangre, tenga un valor de 44, que equivale a ocho, que justamente es el valor de la letra jet, con la cual se escribe “vida” y que, dicho sea de paso, apunta hacia la perfección del Olam Haba. Interesante también es que “Adam” tiene un valor de 45, pues consiste en una alef[2] colocada antes de dam, que es sangre; y este valor equivale a nueve, que es el de la letra tet, con la cual se escribe “bueno”. Esto significa que es buena la creación del hombre, que tiene la sangre puesta por el Creador.

 

 



[1] Vayiqra 17:11.

[2] La alef representa al Todopoderoso, pues esta letra está compuesta por una vav y dos yod, lo que suma 26, que es el valor del Nombre Inefable.

sábado, 18 de marzo de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 24-VAYIKRA

 

Haftara: Yeshayahu 43:21-44:23

 El Kohem ungido

 En el capítulo 4 versículo 3 vemos la primera mención de la palabra “mashiaj”, para mencionar al sacerdote que ha pecado por yerro, y que por tal circunstancia debe presentar una ofrenda denominada qorban jatat. Es interesante que tanto la palabra “cohen” como la palabra “mashiaj” estén relacionadas con esta ofrenda.

 Por supuesto, tal cosa está lejos de ser una coincidencia. No sólo el relato a nivel peshat tiene que ver con la presentación de una ofrenda cuando ha habido un pecado, sino que al profundizar en las riquezas de la Torah podemos ver que hay una relación muy fuerte con la obra de quien sería el principal Ungido de El Eterno.

 Efectivamente, este ungido, más exactamente el Mashiaj, por medio de esta figura está siendo anunciado como el cohen perfecto que sería él mismo el qorban mediante el cual judíos y gentiles pueden acudir como la única ofrenda posible que ante El Eterno tiene valor para expiar nuestros pecados, en este caso los intencionales.

 ¿Por qué los intencionales? Porque precisamente los no intencionales tienen una forma de ser expiados, y es con animales que no actúan con intención sino por instinto. Pero los intencionales deben ser expiados por alguien diferente de un animal, esto es, quien conozca la intencionalidad de nuestras acciones, lo que nos lleva a la persona del Mashiaj.

 Entonces, el sacerdote ungido es más que una mención de una persona que debe presentar un qorban. Es el anticipo profético del que habría de venir a expiar nuestros pecados por única vez, pero también suficiente, teniendo en cuenta que así mismo es la única persona idónea para este efecto, ya que también es la única persona que no cometió pecado.

 Esta es una de las tantas muestras de que Mosheh permanentemente estuvo hablando del Mashiaj; lo cual es la provisión de El Eterno, preparada desde la eternidad, para que a ella acudiéramos todos con el fin de que sea “efectiva” la Misericordia Celestial en nuestra vida.

 Es por medio de este qorban que nuestra vida alcanza nuestra mayor plenitud; es por él que tenemos acceso al Padre, y quien es la perfecta imagen del Creador, para que siguiendo sus pisadas podamos ser luz a la humanidad, pues el Cielo quiere que todo ser humano logre la salvación de su alma, acudiendo al qorban que fue concebido como el medio seguro por el cual nuestro camino al final verá la vida.

domingo, 12 de marzo de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 22-23 VaYakhel Pekudei

 

Haftara:  (Melajim Alef 7:13-26)


 La fidelidad hacia El Eterno en “repeticiones que no repiten”

 Aunque al revisar el relato de la parasha sobre la elaboración de los objetos del Mishkan se podría afirmar que “literalmente” esto es una repetición de lo que fue dicho anteriormente sobre este tema, la verdad es que “técnicamente” no lo es. ¿Por qué?

 En realidad la primera narración de la Torah se refiere a las instrucciones que dio El Eterno a las personas para que realizaran su trabajo de elaboración de los objetos sagrados. Este debería ser el “estándar” a seguir por quienes estuvieran involucrados en esta especial tarea. Pero la narración que aquí nos ocupa se refiere explícitamente a la ejecución de la tarea propiamente dicha.

 ¿Qué es entonces lo especial de lo que pareciera ser un doble relato? Justamente que, al corresponder “línea por línea” uno con otro, lo que se está mostrando es la obediencia de los artífices de las obras, ya que siguieron al pie de la letra las instrucciones celestiales y actuaron en consecuencia.

 Excelente lección nos deja tal comportamiento. Quienes hicieron los objetos no preguntaron sobre su función ni objetaron su diseño, y mucho menos estuvieron inconformes con sus labores; sólo hicieron lo que les fue ordenado; y lo hicieron tan bien, que narrar los detalles de su tarea parece una repetición de la forma como fueron dadas las instrucciones; y aunque en un caso son instrucciones y en el otro tareas realizadas, las dos parecen lo mismo.

 Cuando el Rebe dijo: “Yo y el Padre uno somos”[1] en buena parte estaba diciendo algo como lo que acabamos de ilustrar, esto es, él no se mueve ni lo más mínimo a derecha o izquierda de lo que el Padre le encomendó, y por eso verlo a él es como ver al Padre; están tan íntimamente ligados que son como uno solo. Entonces, una gran enseñanza que nos deja la parasha es que nuestro ideal es seguir fielmente las mitsvot de HaShem, Baruj Hu, de manera que al hacerlas los demás puedan ver la chispa de Su Presencia Divina en nuestro ser. Y esto es lo que verdaderamente impacta al mundo; no son doctrinas ni aparentes muestras de sabiduría, sino nuestra fidelidad al Santo de los santos, Bendito sea Su Nombre.

 



[1] Yojanan 10:30.

domingo, 5 de marzo de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 21-KI-TISA

 

Haftará: 1 Reyes 18:1-39 

PARASHA KI-TISA

¿Quién está del lado de El Eterno?

 Aunque tenemos la evidencia de más de seiscientas mil almas que vivieron el suceso de Matan Torah, y a sabiendas de que ello fue el acontecimiento de mayor qedushah que el hombre haya podido presenciar, nuestras vidas no siempre están enfocadas hacia actuar por amor y temor de El Eterno.

 El pueblo de Yisrael, rayando los límites de la impaciencia, pidió a Aharon que hiciera dioses para ir delante de todos. Después de tantas señales visibles de parte de El Eterno, Bendito sea, se estaba optando por probar la inmediatez del placer de los sentidos naturales en lugar de esperar pacientemente los designios del Santo de los santos.

 Y ello no es muy diferente hoy en día. El ser humano por naturaleza pretende por lo general obtener prontos resultados a sus deseos, sin esperar cómo se muestra la Manifestación de El Eterno en cuanto a aquello que realmente necesita; porque una cosa es lo que deseamos y otra bien diferente lo que necesitamos, que es lo que El Eterno quiere satisfacer.

 Cuando nos centramos en la satisfacción de lo que deseamos, que muchas veces se trata de cuestiones accesorias y suntuarias, estamos permitiendo que nuestra mala inclinación crezca en nuestro interior, y por lo tanto nuestro nivel espiritual se vea bastante afectado por permitir que lo natural ocupe un lugar más importante que lo espiritual. Y es allí donde está la raíz de todos nuestros problemas, aunque no queramos aceptarlo.

 Es de sabios esperar con paciencia; y es de necios precipitarse en el abismo de las soluciones fáciles y rápidas que en realidad son espejismos que no nos conducen a la Luz. Por ello, el incidente del jet haegel nos enseña que todo tiene un tiempo, como lo dijo Shlomoh hamelej, y por ello cuando creemos que las cosas deben suceder en el tiempo que nosotros hemos estipulado, estamos en el camino de llevar nuestra vida al borde del abismo, si no a saltarlo y a caer en él sin retorno.

 El ejemplo de conducta a seguir no es, pues, el de la mayoría que quiso ver una figura que le guiara; más bien es el de los hijos de Levi, quienes reaccionaron inmediatamente después de que Mosheh Rabenu hiciera la pregunta sobre quién estaría por El Eterno. No fue gratuito entonces que HaShem, Baruj Hu, decidiera asignar como kohanim a los hijos de Levi, pues su mayor qedushah los habilitaba para las tareas de servicio.

 De aquí vemos una constructiva lección en la que se nos está mostrando cuál es el camino correcto, aunque quizá nos pueda parecer que no es el mejor. Esta óptica corresponde al “alma animal” mas no al “alma divina”, pues para aquella lo material es lo que se ve, y por lo tanto lo más práctico es aprovecharlo; sin embargo, para el “alma divina”, que es la que realmente debemos hacer crecer, ello no es más que algo pasajero.

 Entonces, debemos ser lo suficientemente “osados” para decidirnos estar del lado de El Eterno, Bendito sea; y ello exige una alta cuota de compromiso con la Torah, y de ahí que no necesariamente ello sea fácil, teniendo en cuenta que la actual situación del mundo no nos hará fáciles las cosas; pero el reto, al ser planteado, es porque podemos lograrlo, y al final veremos que todo esfuerzo en esa dirección efectivamente sí vale la pena.

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sábado, 25 de febrero de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 20


 Haftará: 1 Reyes 5:12 (26 heb.) – 6:13


“Santidad a El Eterno”

 En el Sefer Shemot, después de que El Eterno libera a Su pueblo de la esclavitud de Mitsrayim, vemos que Él hace una especial declaración, y es que Yisrael será un pueblo de sacerdotes y nación santa. Lo que significa que el tema de la santidad es para todos y cada uno de sus hijos.

 No obstante, en la cinta que levaba el Kohen Gadol en su cabeza debía estar grabada en oro la leyenda “Santidad a El Eterno”. ¿Cuál es la razón?

 En realidad debemos entender que el rol del Kohen Gadol debía revestirse de una muy especial santidad, a un nivel superior que la del pueblo, pues su servicio era muy importante; tanto, que él estaba entre El Eterno y qahal Yisrael. Era la persona que entraba al qodesh qodqshim una vez al año; de manera que su vida debía estar siempre ocupada de la santidad que requería su servicio.

 En el caso nuestro, al haber sido declarados como pueblo de sacerdotes y gente santa, tenemos una responsabilidad enorme: ser luz a las demás naciones. Y ello no se logra con efectos materiales, ni con fama, ni lugares de eminencia entre los hombres. Más bien es con nuestro camino de santidad, que debe estar lleno de obediencia fiel a los designios celestiales.

 Por tanto, sin lugar a dudas podemos afirmar que cada uno de nosotros debe tener en mente la santidad a El Eterno, porque ello es Su Voluntad. Nuestra mente, figura de la cinta en la cabeza de Aharon, debe estar plena de la pureza de la Luz Celestial, pues de allí es de donde parten todos los deseos de nuestro ser[1].

 Cada uno de nosotros es sacerdote de su propia vida y ello nos debe llevar a reflexionar sobre la imperante necesidad de actuar como realmente lo hace un sacerdote que obedece fielmente las demandas celestiales. Es de esta forma que podremos alcanzar las moradas eternas para estar siempre al lado del Creador.

 Santidad no es sólo una vida de rezos, ni de cumplimiento legalista de las mitsvot; ello supone que todo nuestro ser esté dispuesto a mostrar nuestra semejanza con El Todopoderoso, pues fue con Su semejanza como fuimos creados. Y tal cosa implica no sólo el amor hacia HaShem, Baruj Hu, sino el amor hacia el prójimo, para que nuestra labor en esta edad presente sí revele que somos sacerdotes que hacen su labor entre El Eterno y los demás hombres.

 “Santidad a El Eterno” se convierte entonces en nuestra impronta, que es la marca de quienes hemos decidido la única alternativa posible para que El Eterno considere que nuestra habitación estará junto a Él en la eternidad.

[1] Aunque es del corazón donde están las emociones, es bueno decir que para escalar cada vez mayores niveles de santidad, el corazón debería estar sometido a la mente, de manera que todo lo que él siente sea “motivado” por lo que reside en nuestra mente.

sábado, 18 de febrero de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 19- TERUMA

 

Teruma

(Shemot 25:1-27:19)

Haftara: Melajim Alef 5:26-6:13 (5:12-6:13)

 Oro, plata y cobre

 Estos tres metales son mencionados insistentemente en esta parasha, con motivo de la elaboración del Mishkan y todos sus utensilios. Si El Eterno demandó estos materiales es porque el pueblo tenía suficiente cantidad de éstos para efectuar tan especial tarea. Y podríamos preguntar: ¿Por qué El Eterno demanda semejante cosa? ¿Acaso Él necesita algo de nosotros? ¿Se deleita Él con materiales finos? ¿No es por cierto todo suyo?

 Para responder estas preguntas es necesario remontarnos a un tiempo atrás. Sin embargo, antes de comenzar, digamos que si hemos de calcular todo el material que había de ser utilizado, la cantidad era realmente enorme. Para llegar a este punto veamos cómo fue el proceso:

 Y  Yosef fue el preferido de Yaäqov; el que fuera el primer hijo de su amada le daba motivos suficientes para preferirlo; además su carácter muy probablemente era del gusto de su padre.

Y  Yosef fue aborrecido por sus hermanos; la preferencia de Yaäqov hacia Yosef desencadenó en un odio manifiesto por parte de sus hermanos, quienes no lo veían con buenos ojos.

Y  Yosef es enviado por su padre para ver cómo estaban sus hermanos; esta oportunidad fue aprovechada por sus hermanos para maquinar la forma de deshacerse de él.

Y  Yosef es vendido; ya que no quisieron derramar sangre, sus hermanos vieron como la mejor opción su venta. Por supuesto, ellos no tenían ni la más mínima idea de que todo lo que estaba sucediendo estaba “programado” desde lo alto.

Y  Yosef llega a Mitsrayim; allí es puesto como esclavo, papel que le sirvió para fortalecer el carácter, con el fin de que siempre se mantuviera humilde. Pero también porque Mitsrayim sería después el país donde crecería Yisrael.

Y  Yosef es sometido a tentación por parte de la esposa de su amo; él resistió tal prueba, pero fue encarcelado; esto serviría para tener contacto con el copero y el panadero del rey.

Y  Yosef interpreta los sueños del copero y el panadero; aunque permaneció preso dos años más por causa de dos palabras dichas incorrectamente, esto sirvió para que el copero se refiriera a él como quien podría interpretar sueños.

Y  Yosef interpreta los sueños de Far’öh; esto sirvió para exaltar al Santo de los santos y para que Far’öh se diera cuenta que no había alguien más adecuado que Yosef para administrar las cosas durante los años de escasez.

Y  Yosef es puesto sobre todo Mitsrayim; esto sucedió para administrar la provisión de alimentos durante la fuerte hambruna que afectó al mundo conocido de entonces, y en el que Mitsrayim era la única nación que disponía de comida.

Y  Todo el mundo de entonces acude a Mitsrayim por comida; esto sirvió para que Mitsrayim acumulara muchísimas riquezas, que serían utilizadas después por Yisrael.

Y  El hambre afecta a Kenaan; allí estaba Yaäqov con su familia y, al ver que el hambre era muy fuerte y a sabiendas de que en Mitsrayim había comida, no duda en decirle a sus hijos que bajen allí por provisión.

Y  Los hermanos de Yosef bajan a Mitsrayim por provisión; esto sirvió para que Yosef les reconociera y comenzara a idear un plan para hacer bajar a toda su familia para que estuviera a salvo del hambre.

Y  Shimon queda preso como garantía; esto tenía el objetivo de ver a Binyamin por parte de Yosef y éste darse a conocer.

Y  Yaäqov accede a que Binyamin baje a Mitsrayim; de esta manera Yosef se da a conocer a sus hermanos, quienes le cuentan a su padre sobre este suceso, para que vaya a Mitsrayim.

Y  Yaäqov se encuentra con Yosef; este encuentro marcó el comienzo de nuestra nación en Mitsrayim; Far’öh le da las mejores tiendas a Yisrael y su familia.

Y  Muere aquella generación y surge otro rey que no conocía a Yosef; esto sirvió para que el pueblo fuera esclavizado y tornara sus ojos hacia El Eterno.

Y  Nace Mosheh y es salvado por la hija de Far’öh; esto sirvió para que surgiera el caudillo de Yisrael para salir de Mitsrayim.

Y  Mosheh debe salir de Mitsrayim e ir a Midian; con ello Mosheh aprendió el oficio de pastor que tanto le serviría para guiar a nuestro pueblo por el desierto.

Y  El Eterno le habla a Mosheh desde la zarza; esta fue la comisión que debía cumplir como el gran líder de nuestro pueblo. El Eterno le dice que el pueblo saldrá con gran riqueza. Había llegado el colmo de la iniquidad de los habitantes de Kenaan y el final de la esclavitud de nuestro pueblo en Mitsrayim.

Y  Mosheh enfrenta a Far’öh, con resultados adversos; esto sirvió para que Far’öh endureciera su corazón y en medio de su desgracia le diera la gloria a El Eterno.

Y  Mueren los primogénitos de Mitsrayim; por causa de este evento Far’öh decide dejar ir a nuestro pueblo.

Y  El Eterno ordena que nuestro pueblo pida a los egipcios todo tipo de joyas y los egipcios se las dan; lo único que los egipcios querían era no seguir al lado de los israelitas, pues sus desgracias podrían aumentar y lo mejor era que se fueran satisfechos, por lo que no dudan en darles joyas en abundancia.

Y  Nuestro pueblo sale de Mitsrayim; finalmente la libertad fue un hecho y Mosheh fue nuestro guía.

Y  Los egipcios persiguen a Yisrael; después de haber sufrido tantas pérdidas, el pueblo egipcio recapacita y trata de capturar a los israelitas.

Y  Nuestro pueblo atraviesa Yam Suf; la gran demostración de El Eterno le mostró a Mitsrayim y también a Yisrael Quién es el Amo del Universo y a Quién debemos someternos.

Y  Yisrael recibe la Torah en Sinay; el objetivo es que Yisrael sea un pueblo consagrado a El Eterno y por lo tanto la Torah servirá siempre para recordar nuestras obligaciones.

Y  Se estableció la ofrenda como una mitsvah, con el fin de construir el Mishkan; El Eterno pide ofrenda con el fin de que sea construido el sitio desde el cual Él mostrará Su Gloria y que será un símbolo de Su Presencia entre Su pueblo.

Y  El pueblo da ofrenda abundante de la abundancia que recibió de los egipcios; con estos materiales sería construido el Mishkan y sus utensilios.

 Finalmente llegamos al clímax de todo el proceso. Una larga historia para llegar a este momento; El Eterno quiso probar la voluntad del pueblo para dar ofrenda, pero así mismo quería que Su pueblo tuviera la certeza de que Su Presencia le acompañaría siempre; y como si esto fuera poco, el Mishkan mostraría verdades que anticipaban eventos futuros, muy especialmente el advenimiento del Mashiaj.

 En este lugar central de la generación del desierto El Eterno enseñaría las “reglas de etiqueta” para estar ante Su Presencia, y de ahí que todo lo vivido por Yisrael hubiera valido la pena. Una larga historia llena de bendiciones y situaciones adversas, cuyo propósito era ser conscientes de la capital importancia que reviste el servicio al Amo del Universo, y actuar en esa dirección para ser luz a las demás naciones, que no conocieron tan vívidamente el proceso que fue propio de nuestro noble pueblo.

 Todo esto debe dejarnos importantes lecciones, que nos deben llevar a convertir nuestra vida misma en “ofrenda agradable”. El buen cuidado que tuvo El Eterno, a pesar de todas las circunstancias que ocurrieron, de formar un pueblo para Su deleite y ser su “representante” en este mundo, deben hacernos reflexionar sobre lo que hemos de dar al Santo de los santos como retribución por habernos escogido sin ningún merecimiento de nuestra parte.

 Tengamos en cuenta que todo lo ocurrido no tiene nada que ver con agregarle algo a El Eterno, pues esto es físicamente imposible, sino que más bien son eventos que han sucedido para el beneficio de Yisrael, de la cual formamos parte. Si esto es claro para nosotros, entonces nuestra dirección no puede ser otra que la total obediencia y sumisión como verdaderos siervos que anhelan cumplir lo que su amo establece, sin ninguna objeción. Cada momento de nuestra vida que dediquemos a HaShem es un momento que valió la pena ser vivido. Para esto fuimos concebidos.

 

sábado, 11 de febrero de 2023

HAFTARA DE LA PARASHA 18

 

Mishpatim

(Shemot 21:1 - 24:18)

Haftara: Yirmeyahu 34:8-22; 33:25-26


Esta parasha contiene varios textos que nos enseñan algo en común, que es la prohibición del hurto en cualquiera de sus formas[1]; veamos cuales son:

 “Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere hallada en sus manos, morirá.”[2]

“Cuando alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte. Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de homicidio. El ladrón hará completa restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o asno u oveja, pagará el doble. Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y metiere su bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de su viña pagará.”[3]

“Cuando alguno diere a su prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón fuere hallado, pagará el doble. Si el ladrón no fuere hallado, entonces el dueño de la casa será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su mano en los bienes de su prójimo. En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo.”[4]

“Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.”[5]

“Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás. Porque sólo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso.”[6]

“No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar. Me darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.”[7]

“No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.”[8]

“No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito.”[9]

“Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha; mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás con tu viña y con tu olivar.”[10]

“Y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías. También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo. Tres veces en el año se presentará todo varón delante de El Eterno el Señor.”[11]

 Hemos citado estos textos con un doble propósito: El primero es mostrar la gravedad que reviste el robo, pues de varias formas El Eterno nos está insistiendo sobre los problemas que material y espiritualmente nos puede acarrear, y un segundo que consiste en tratar de estudiar lo que entraña el robo, para que siempre desistamos de entrar a esta práctica abominable.

 Aquí son citadas varias formas de robo, que puede ser definido como la acción de tomar por la fuerza lo que no nos pertenece; y lo podemos ver de diferentes formas, en varias de las cuales muchas personas lamentablemente se “especializan”, pues cuando actúan conscientemente en realidad están cometiendo lo que se conoce como “hurto calificado”[12]:

 Y  El secuestro; esta es una gravísima forma de hurto, porque se está privando a una persona de uno de sus bienes más preciados, que es la libertad; de hecho su castigo es la muerte. Esta acción es tan despreciable, que lo que está queriendo demostrar espiritualmente es que se está a la altura de El Eterno, jas veshalom. Es Él el Único que tiene potestad sobre nuestra vida y sólo Él puede disponer de ella cuando así lo estime conveniente, y el secuestro lo demuestra, sólo que en forma indebida y vil. Este delito pretende apagar un alma, hacerla insignificante y, en últimas, asesinarla; de ahí que el castigo que conlleva es la muerte.

Y  El robo de posesiones materiales; aunque no es directamente contra la integridad física, de todas maneras cada posesión de una persona en cierta forma es parte de su alma, pues lo que nos ha sido concedido materialmente de alguna manera está ligado a las regiones celestes; cada cosa que poseemos “encaja” en nuestro ser y por ello su “retiro intempestivo o forzoso” ocasiona que “algo” se vaya de nosotros.[13]

Y  El robo de elementos “intangibles”; aquí están incluidos por ejemplo el robo de tiempo (por ejemplo hacer esperar más de la cuenta a alguien, o usurpar un puesto en una fila dentro de un banco o un medio de transporte) y el robo de sueño (despertar intempestivamente sin necesidad a alguien); además de una visible falta de respeto, se está atentando contra derechos básicos de las demás personas. Espiritualmente el comentario es muy similar al anterior.

Y  El robo moral; éste se da especialmente en el pecado de lashon hara, es de características nocivas que van en contra la esencia del alma de una persona, pues en el común de los casos acarrea vergüenza que no puede ser restaurada. El chisme y el falso testimonio en un juicio pueden causar daños irreparables, y de ahí que sea una falta mayúscula. Si hemos de ahondar en significados más ocultos, hemos de ver que en este caso se está atentando contra la neshamah, impidiéndole elevarse a las alturas celestiales a las que podría llegar (aunque de todas maneras El Eterno es Misericordioso con los caídos y los débiles); esta falta es la usurpación voluntaria de las funciones que El Eterno ha asignado a Sus siervos, lo cual implica a su vez defraudar a El Eterno mismo, esto es, robarle.

 Como vemos, la retribución que merece el robo es en extremo onerosa, y quien insiste en una forma de vida basada en él al final tendrá su paga. Pero más allá del temor que pudiera causar el castigo merecido por la falta, es necesario que nos demos cuenta que esta falta trastorna el orden perfecto que fue establecido desde el principio, pues “cambia las cosas de lugar”. Esto también atenta contra la Unidad del Nombre Sagrado, pues reniega de los Atributos de Bore Olam, en una forma tal que requiere una gran restitución; ¿de qué manera?

 Cualquier pecado, y en especial los que atentan contra la dignidad del ser humano, realmente deshonran el Nombre de El Eterno, porque todos somos creados con Su imagen y semejanza, y al pecar estamos en cierta forma afirmando que la imagen de la cual fuimos creados es una de pecado y maldad, jas veshalom. Entonces, toda clase de robo, por más sutil que parezca, es muy grave.



[1] Entendiéndose por hurto la “enajenación” forzada de un bien de alguien.

[2] Shemot 21:16.

[3] Shemot 22:1-5.

[4] Shemot 22:7-9.

[5] Shemot 22:16.

[6] Shemot 22:25-27.

[7] Shemot 22:29-30.

[8] Shemot 23:1.

[9] Shemot 23:6.

[10] Shemot 23:10-11.

[11] Shemot 23:15-17.

[12] Consiste en un robo que supera cierta cuantía; si “tasáramos” el valor del honor de una persona estaríamos hablando de valores sencillamente incalculables. También existe el robo “agravado”, que se comete con alguna clase de arma, lo cual aplica también a la explicación que vamos a estudiar.

[13] En ninguna manera queremos decir que debemos apegarnos a las cosas materiales; lo que estamos diciendo es simbólico, ya que de hecho sí entraña verdades espirituales. Pero tampoco con esto estamos tratando de motivar a despreciar lo que El Eterno mismo nos ha prodigado para nuestro bienestar.

LA HAFTARA DE LOS PROFETAS

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